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miércoles, mayo 13, 2026

Homenaje a una vida de entrega. En memoria del Rvdo. D. José Ignacio Dallo Larequi

Testimonio


En memoria del Rvdo. D. José Ignacio Dallo Larequi

Homenaje a una vida de entrega. Pamplona 9 y 10-V-2026


Pamplona acogió los días 9 y 10 de mayo las XXXV Jornadas por la Reconquista de la Unidad Católica de España. La edición de este año tuvo como tema central el homenaje a la figura del sacerdote navarro don José Ignacio Dallo Larequi, en recuerdo y gratitud hacia quien fue director e impulsor de estos encuentros anuales desde su inicio en 1989, recorriendo sedes como Toledo, El Escorial y Zaragoza.

Nacido en Pamplona en 1935, dedicó casi siete décadas de su vida al sacerdocio tras ser ordenado en 1958. Su trayectoria combinó la labor pastoral con la académica y mediática: sirvió como canónigo en la catedral de Pamplona y fue miembro del consejo presbiteral. Premio Nacional de Literatura, ejerció como catedrático de dicha materia en el Instituto Ximénez de Rada de Pamplona entre 1968 y 1999.

En 1982 fundó y dirigió la revista Siempre p'alante, medio desde el cual promovió la Unidad Católica de España junto al doctor Alberto Ruiz de Galarreta. Fue un sacerdote "insobornable" y firme en sus convicciones tradicionales, lo que le generó tensiones con la jerarquía eclesiástica local; dificultades que afrontó con resignación cristiana hasta el final de sus días. Tras sufrir un ictus, su salud se deterioró, obligándole a trasladarse a la residencia sacerdotal El Buen Pastor de Pamplona.

Sus amigos, seguidores y colaboradores lo describen como un “ángel humano” y un “defensor de la fe” que dejó una huella profunda por su ejemplo y magisterio. El reverendo e ilustrísimo don José Ignacio Dallo Larequi falleció cristianamente a los 90 años de edad, el 9 de julio de 2025 en Pamplona. Su vida fue un testimonio de entrega absoluta a la Iglesia, la fe y la defensa de la Unidad Católica de España.

Una breve semblanza


E
l pastor que tiene clara su misión se compromete con ella y es fiel a su tarea: busca diariamente para sus ovejas el alimento necesario y el lugar adecuado para el reposo, manteniéndolas unidas. Esta imagen se hace realidad en Jesús de Nazaret, el Buen Pastor, y también en el venerable don José Ignacio Dallo, quien dio lo mejor de sí mismo para que el rebaño a él encomendado encontrara la Fuente de Agua Viva en el Corazón de Jesucristo Resucitado. Ejemplo de ello somos quienes hemos acudido a las Jornadas por la Reconquista de la Unidad Católica de España.

  Para don José Ignacio, la Eucaristía fue fuente y cumbre de su existencia, así como la prolongación de una vida espiritual profundamente vivida y sentida. Junto a ella, su vocación sacerdotal alcanzó el cenit en la defensa de la Unidad Católica de España, convencido de que este era el mayor tesoro que, como católicos españoles, debíamos defender.

  Este propósito lo entendió como una fuerza de transformación personal y social para la regeneración de la vida cristiana de España. Dicha misión se apoyó en el quincenal —y luego mensual— Siempre p’alante que, como herramienta de combate, fue un ejemplo claro del uso de los medios de comunicación para la evangelización. En esta labor se consumió física e intelectualmente para mayor gloria de Dios –que por Él fue– y por la salvación de las almas. Por ello, no se conformó con la piedad individual, sino que creyó firmemente que la fe en Cristo debía transformar la nación, viendo en la Unidad Católica de España no un anacronismo, sino una fuerza viva de salvación para cumplir con su sagrado ministerio y guiar a las almas hacia la Verdad como el buen pastor que no abandona a su rebaño ante las dificultades.

  Su vida fue un testimonio de entrega incondicional, donde el púlpito y la pluma se unieron para defender la tradición y la identidad espiritual de su tierra. Don José Ignacio afrontó las incomprensiones con la entereza de quien sabe que su lealtad primera es hacia Dios. Hoy, su legado perdura en el espíritu de estas Jornadas que, año tras año, siguen buscando esa unidad que él tanto anheló.

  Con todo mi respeto, cariño y gratitud,

  Pablo Gasco de la Rocha

* Desde estas líneas queremos dedicar nuestro profundo agradecimiento a don Pablo Gasco de la Rocha por dirigir el mensual “Siempre P’alante” en su segunda época durante 44 números, mientras vivía, ya muy delicado de salud, el que fue director don José Ignacio Dallo Larequi, haciéndolo durante 851 números. El último número de las épocas I y II fue el 23 de julio de 2025. Esta Unión Seglar, que edita dicha revista, decidió poner fin a su edición para respetar la voluntad de su fundador y director, no por falta de medios y equipo de trabajo. Por eso, se plantea editar otra revista próximamente. 


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