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sábado, noviembre 01, 2025

Agradecimiento al pésame de los muchos amigos de don José Ignacio Dallo

Agradecidos


Esta Unión Seglar San Francisco Javier os agradece las abundantes muestras de condolencia transmitidas como amigos de don José Ignacio Dallo Larequi, nuestro fundador, ante su fallecimiento a comienzos de julio. Habéis ejercido el deber cristiano de rezar por los difuntos, incluidos vuestros seres más queridos.

En la imposibilidad de responder y agradeceros a cada uno de vosotros como desearíamos, sirva la presente para mostraros nuestra más sincera gratitud. 

Esta Unión Seglar entiende que es una gran familia y que nadie, absolutamente nadie, debe sentirse solo ante la enorme crisis que estamos padeciendo. Seamos de Pamplona, de fuera de ella o de fuera de Navarra, vuestra sede está en la calle Doctor Huarte de Pamplona, centro de formación, oración y convivencia. La convivencia y la oración son una forma de vida y dos remedios necesarios, vinculados por otra parte a la acción, cada uno en la medida de sus fuerzas.

La Unión Seglar mantiene su sede, y tiene el propósito de recomenzar las actividades que le son propias. La edición ininterrumpida de Siempre P'alante -cuyo director es don Pablo Gasco de la Rocha- es una de ellas, pero la piedad popular es la plasmación  práctica de la recristianización de la persona y la sociedad, creando un ambiente cristiano, donde dar culto a Dios, protegernos en nuestra debilidad, y extender el reinado de Cristo, príncipe de la Paz. He aquí nuestro carisma, tan unido a la Unidad Católica de España.

José Fermín Garralda Arizcun

Secretario de Unión Seglar

 



Curiosidades: genealogía del Rvdo. P. Dallo Larequi

Curiosidades: genealogía del Rvdo. P. Dallo Larequi

Curiosidades

El pasado 23 de julio han terminado de celebrarse las nueve misas gregorianas por el eterno descanso del alma de don José Ignacio Dallo, sacerdote, en la parroquia de San Saturnino. Damos las gracias a todos los que habéis asistido con una profunda piedad. 

Ahora podemos mirar hacia atrás, y mostrar la genealogía que apareció en la Unión Seglar entre unos papeles de don José Ignacio. Suponemos que la genealogía es buena, pues él era muy cuidadoso. Este detalle alegrará a nuestros amigos. 


J.F.G.

 



Buen samaritano y pastor, don José Ignacio Dallo

Agradecimiento

Gozamos por tener entre nosotros a aquel buen samaritano que se encontró con unos catequistas y fieles vapuleados en su conciencia católica por el engaño público de las absoluciones colectivas. Entender cómo las falsas absoluciones amenazaban como la peste, exige retrotraerse en el tiempo, siempre con verdad y respeto. Hoy nuestro marco parece diferente, aunque los males en ciertos lugares se han radicalizado. ¿Qué haríamos si tales “absoluciones” u otros graves errores surgieran de nuevo entre nosotros?

Ocurrió cuando en 1979, hace casi medio siglo, el Sr. arzobispo de Pamplona, Mons. Cirarda, tuvo un gravísimo problema con las absoluciones colectivas en la parroquia de Santiago Apóstol (Chantrea). La versión que éste da sobre lo ocurrido en sus Memorias (2011), queda refutada con todo detalle por don José Ignacio Dallo Larequi como testigo en el quincenal católico navarro “Siempre P’alante”, también por su reciente testimonio oral, por otras firmas,  y por el artículo de José Luis Díez Jiménez: “Un sacerdote mártir por defender el Sacramento de la Penitencia” (El  Español digital, Infovaticana, Tradición Viva 15/05/2021). En “El Pensamiento Navarro” aparecieron estos y otros aspectos.

Don José Ignacio fue buen pastor cuando repetía las orientaciones pontificias -doctrina y praxis universal- sobre la confesión y absolución individual. También conocía la ruina del seminario de Pamplona y de las vocaciones sacerdotales, la crisis teológica, y la politización de parte del clero navarro. Los autotitulados “progresistas” de la Asamblea Conjunta en 1971, y los de la “acción profética”, presionaban con el viejo modernismo religioso, sumando a él la “teología de la Liberación”.  

Don José Ignacio, brillantísimo en sus estudios, fue el nº 1 en las oposiciones a Catedrático de Instituto en toda España, y recibió el Premio Nacional. Estaba siempre al día, en contacto con sus alumnos y familias del Instituto público Ximénez de Rada del que era catedrático de Lengua y Literatura, y con una variedad de compañeros de claustro. Con todos se llevaba estupendamente, y era muy querido. No se encerró en su torre de marfil, ni necesitó protagonismo. Su carrera docente llegó al cenit. Su cátedra también servía para evangelizar, que la literatura da mucho de sí. Estuvo siempre al día, como lo muestra su enorme archivo de hemeroteca y correspondencia. No fue un lobo solitario. Había ayudado al párroco de San Francisco Javier don José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza, a la vez que ejercía de catedrático. Sobre todo fue un sacerdote de a pie en la arena pastoral, que pudo ejercer como diremos con libertad.  

¿Cómo actuó nuestro buen samaritano ante las absoluciones colectivas, problema público eclesial? Lo público interpelaba a todos: él no miró a otro lado ni permaneció ocioso. Sirvió a los fieles, a petición de los tres catequistas implicados de la parroquia de Santiago de Pamplona (Chantrea), y el buen sacerdote García Navarlaz. Estos tenían un nivel muy alto, leían L’Osservatore Romano, y conocían las indicaciones de la Iglesia sobre la confesión sacramental y la situación pastoral. Advertido de lo que estaba ocurriendo y podía ocurrir, y lejos de purismos paralizadores, don José Ignacio tenía que enterarse de primera mano y no podía dejarles solos. Superó la comodidad. Su celo pastoral respondió a la llamada, que le llevó a dicha parroquia, aunque ello conllevase la necesidad de recordar la buena doctrina y praxis. Estuvo donde y cuando se desarrollaron los hechos, aunque de forma diferente a como dicen las Memorias de Mons. Cirarda. Fue a modo del buen samaritano que pasaba por ahí. Lo más triste fue ser testigo del error magisterial -sólo lo diré una vez- del Sr. Obispo delante de los fieles parroquianos, apoyando las “absoluciones colectivas” del Sr. párroco. Esto es clave, pues si uno se encuentra en medio del encierro de Pamplona, es imposible no tomar posición y estar pasivo. No se escondió, no se escudó en una supuesta falta de jurisdicción. Con fortaleza cristiana, presencia de ánimo, y libertad, informó del yerro al interesado –no como éste dice-, quien actuó desabrida y autoritariamente. Como testigo, sin dejar pasar el momento clave, el Rvdo. P. Dallo se acogió a la verdad, como agente superó el miedo escénico y sufrió el poder del báculo del pastor que le amenazó con la suspensión a divinis, y no confundió la obediencia con lo que no es, ni la prudencia –de la carne- con el “no te metas”, el “qué va contigo”, “no es tu caso”, “doctores tiene la Santa Iglesia”.

A nadie más le fue dado hacer lo que Don José Ignacio hizo. Algunos quizás porque no estaban insertos plenamente en la vida diocesana, tenían sus propias obediencias, necesitaban protegerse a sí mismos, y el “no estamos para eso”. Otros no se arriesgaron a sufrir bullying, a estancar su futuro, a perder destino y salario… que primero hay que vivir. Él superó la comodidad, el cálculo de amistades, el “dejar hacer”, el “no te señales”, el mantener los encargos y prestigios eclesiales, y cuidar el propio cursus honorum. Mientras otros celebraban elevados Congresos eclesiológicos de qué hacer ante casos así, no ayudaron al hermano en apuros. Fue la única persona libre de veras de su entorno por ser catedrático con sueldo del Estado y no tener intermediarios entre el Sr. Obispo y él.

Estuvo donde le reclamaron unos fieles, por celo hacia la verdad y bien de las almas. Yendo sencillamente al lugar de los hechos y actuar con mesura en el “ahora es el momento”, sin ser un mero funcionario, fue un adelantado ante el penoso tema de la arbitrariedad y autoritarismo vivido en la Iglesia, que comenzó en “provincias” antes de hacerse universal durante los últimos doce años.

Las voces proféticas callaron porque no iban en la dirección de nuestro perseguido. ¡Qué diferencia su caso con el trato que recibían Equiza, Lezáun, Floristán… que decían barbaridades, o ciertos párrocos…!.  Fiel, en la fidelidad estuvo su felicidad -y sus muchos amigos-, y ésta le alimentó cuando veía con dolor quiénes fallaban. Ahora, ante la grandeza absoluta de Dios y desde la soledad absoluta del hombre, nos anonadamos y sobrecogemos, y nos preguntamos: ¿qué he hecho y he sabido perder, Señor, para ganarte a Ti? ¡Perdónanos, Señor!

José Fermín Garralda 

Este artículo fue publicado en "Siempre P'alante" nº 43 (1-VII-2025), pocos días antes del fallecimiento del Rvdo. don José Ignacio Dallo. 

 



El P. Dallo en el ánima de Carmelo López-Arias

Obituario 


Carmelo López-Arias: "El padre Dallo, un entusiasta de la causa de Dios" en Religión en Libertad:

https://www.religionenlibertad.com/opinion/250711/padre-dallo_113083.html

La Redacción



Entierro y funeral del Rvdo. don José Ignacio Dallo

Rvdo. don José Ignacio Dallo Larequi


Los amigos del Movimiento Católico Español han publicado, con profusión de imágenes, la noticia del entierro y funeral de don José Ignacio Dallo Larequi, fallecido a los 90 años en Pamplona. Nos remitimos a su publicación:

https://mceaje.blogspot.com/2025/07/entierro-y-funeral-del-padre-dallo.html#more 

Muchas gracias, José Luis Corral.

El entierro fue en el panteón familiar del Campo Santo de San José (Berichitos), Pamplona. El funeral se celebró con ocho concelebrantes en la parroquia de San Francisco Javier, en la que don José Ignacio fue coadjutor durante muchos años, a la vez que era catedrático del Instituto Ximénez de Rada. Allí también era catedrático de latín don Joaquín Vitriáin, capellán de la Hermandad del Via Crucis de Montejurra.


Asistieron familiares, antiguos amigos (Díaz, Beperet, Amigó...) , y representantes de quienes le siguieron tratando asiduamente hasta el final de sus días. Hubo ausencias destacadas por dificultades de desplazamiento desde el extranjero y de otros muchos lugares debido al mes de estío.

El Novenario de Misas es en la parroquia de San Saturnino de Pamplona, a las 19:00 horas, de 15 al 23 de julio.

Sabemos que sacerdotes amigos han ofrecido la Santa Misa por el eterno descanso del finado en diversos lugares de España. 

La Redacción



Persecución religiosa en Pamplona el 5 de julio

Persecución

Hemos recibido de Abogados cristianos la triste noticia que reproducimos parcialmente abajo, ocurrida cuando muchos pamploneses estábamos fuera de la ciudad. No reproducimos la imagen por el asco que nos da. 

Se ha confundido la libertad de expresión con la ofensa directa a Dios sobre todo, pero también con la ofensa a los cristianos, que deben defender el honor de Aquel -el Cristo crucificado- y de su propia Madre. 

Cuando se cacarea mucho la palabra libertad, es porque no existe ni se quiere que realmente exista: es la libertad del mal contra el bien. Hoy, estos liberticidas vomitan lo peor del Infierno, conforme al signo de los tiempos.

En éste caso, estaríamos en un caso de legítima defensa, que inicialmente pasa por los tribunales. ¿Los católicos de Pamplona, entre ellos la Hermandad de la Pasión, ha hecho algo al respecto?

Con esto que vemos y sufrimos, ¿no se entiende muy bien la realidad de la persecución religiosa de 1936? Por entonces, la persecución iba unida en buena medida a la dictadura de la Secta y del llamado proletariado, es decir, de los partidos afines a Stalin como el PSOE, el PC etc. 

José Fermín Garralda

Es increíble:


Abogados Cristianos denuncia a la  organización animalista que recrea el descendimiento de Cristo en un acto de crítica a la tauromaquia.

El pasado 5 de julio tuvo lugar en Pamplona un polémico acto de protesta contra los tradicionales encierros que se celebran en San Fermín.

Este acto, organizado por la asociación animalista Animanaturalis, se realizó en plena calle ante la atenta mirada de los curiosos que pasaban, e incluso, de algún valiente que se atrevió a increpar la irreverencia de los activistas

 



viernes, octubre 31, 2025

Monumento al Sgdo. Corazón de Jesús en el monte San Cristóbal (Artica)

Galería de imágenes

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, a los pies de San Cristóbal, y en la localidad de Artica, acogiendo a la ciudad y comarca de Pamplona.

 Fue levantado y costeado por el sacerdote Rvdo. don Ambrosio Eransus. Todos los años la Unión Seglar San Francisco Javier ha peregrinado, formando un hermoso rosario de antorchas, la víspera de la fiesta en junio. Fue mucha la devoción del P. Dallo por este hermoso monumento. 

Este monumento no fue inaugurado por las autoridades eclesiásticas, pues la iniciativa fue del Rvdo. P. Eransus, siendo párroco de San Agustín. En otra ocasión comentaremos las actuaciones de éste benemérito sacerdote. Una vez erigido el monumento, fue la Unión Seglar la que se ofreció a don Ambrosio a rendir culto al Sgdo. Corazón de Jesús, y lo hizo puntual y anualmente la vigilia o noche de su fiesta. Para quienes no tenían coche, se fletaba un autobús que salía de la Plaza de la Cruz de Pamplona, próxima a la Unión Seglar. Además de las antorchas, un enorme foco iluminaba el monumento, gestionado todo ello por Juancho con una gran pericia.

Una de las últimas voluntades del Rvdo. P. Dallo era dejar un fondo para restaurar el entorno del monumento limpiando la abundantísima maleza que lo cubre y acondicionando las barandas y el suelo del recinto.

Muchos años después, se levantó una hermosa estatua del Corazón de Jesús en los terrenos del Seminario, mirando al Este. Recordamos la tarde de la inauguración por Mons. Francisco Pérez González, que fue hermosísima, con una procesión por el IIº Ensanche de la ciudad, a la que también acudió la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Así pues, en Pamplona tenemos dos hermosos monumentos al Sgdo. Corazón, en lugares muy diferentes, del Norte al Este.

Monumento al Sgdo. Corazón de Jesús, Artica, cabe Pamplona, Rvdo. Ambrosio Eransus, Rvdo. José Ignacio Dallo.



Imagen de Juantxo




José Fermín Garralda Arizcun (Secretario Unión Seglar)

Fotos:2024




martes, octubre 28, 2025

Obituario sobre nuestro fundador: don José Ignacio Dallo Larequi


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El sacerdote

Rvdo. e Ilmo. Don José Ignacio Dallo Larequi

ha fallecido cristianamente tras una penosa enfermedad a los 90 años de edad en la Residencia Sacerdotal el Buen Pastor, dependiente de la Diócesis de Pamplona-Tudela, a las 22:30 del 9 de julio.

Conducción al cementerio de San José (Berichitos) de Pamplona, el viernes día 11 a las 11:30 desde el Tanatorio Irache de Pamplona.

Funeral, viernes día 11, a las 7 de la tarde en la iglesia parroquial de San Francisco Javier (Pamplona)

Nuestra Señora de la Paz se lo llevó con Ella.

Nació en Pamplona el 14 de junio de 1935. En 1946 ingresó en el seminario Diocesano de Pamplona y fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1958. Durante dos años amplió sus estudios en la Universidad Pontificia de Salamanca, obteniendo el grado de licenciado con la máxima calificación. Fue coadjutor en la localidad de Marcilla (Navarra). De 1965 a 1969 fue capellán del Colegio Menor Ruiz de Alda (Pamplona), estimulando en él a los alumnos la recepción de los sacramentos. Estudió Filología Románica en la Universidad de Navarra, siendo discípulo del profesor González Ollé. Recibió el premio de fin de carrera en Filosofía y Letras de manos del jefe de Estado Generalísimo Franco, a la vez que el tradicional Víctor al mérito profesional. Fue condecorado con la Encomienda de Alfonso X el Sabio por el príncipe don Juan Carlos de Borbón. Se presentó a las oposiciones nacionales al cuerpo de catedráticos de Instituto, obteniendo el numero 1. Su nombre y fotografía apareció en la prensa navarra. Todos los corazones nobles se alegraron. Mons. Tabera no se dió por enterado del éxito académico de quien a la vez era un fecundo sacerdote.

Desde 1968 a 1999, a la vez que ejercía con su sacerdocio, ejerció como profesor de Literatura en el Instituto principal de Pamplona, el Ximénez de Rada. Dos veces formó parte  de los tribunales de oposiciones nacionales. Fue miembro del Consejo Presbiterial. Colaboró activamente en la parroquia de San Francisco Javier de Pamplona, siendo párroco el inolvidable don José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza. 

Por encima de todo fue sacerdote. Fue un sacerdote fiel al magisterio de siempre de la Iglesia católica, destacándose en el tema de la confesión sacramental, por el que arriesgó toda su vida hasta la incomprensión más total, que él vivió en clave de ostracismo. Tuvo una profunda vocación educativa con jóvenes, que desarrolló durante toda su vida, prolongando en ella su afán apostólico sacerdotal y alcanzando una  libertad de acción en la diócesis gracias al sueldo del Estado como catedrático. 

Fue un sacerdote muy piadoso y activo, honesto, entero y valiente -no hay otro como él-, prevaleciendo su  convicción recta y congruente con el Magisterio de la Iglesia. Fue devotísimo de la Virgen en la advocación del Pilar. Sacerdote fiel a su vocación, promovió la piedad popular durante muchos años, celebrando el Rosario mensual de la plaza de la Inmaculada o Aduana, los Rosarios de la Aurora, el Via Crucis penitencial y la fiesta del Sagrado Corazón de San Cristóbal, el 12 de octubre etc. etc.

En tiempos de crisis entre los cristianos, en la Santa Iglesia y el mundo civil, fundó la Unión Seglar San Francisco Javier a petición de los seglares, especialmente del que será secretario don Rafael Santesteban Martínez, siendo él su director y alma mater. Fundó y dirigió el quincenal católico "Siempre P'alante" de 1982 a 2021, alcanzando las 851 revistas en su Iª época, y llegando la IIª época -tras su enfermedad- a 43 números dirigidos por don Pablo Gasco de la Rocha. Esta revista es un ejemplo de pulcritud editorial, y además, amigosdelmonumentodenavarra, tiene mucho que agradecerle por haber dedicado numerosas páginas a defender y decir las verdades del barquero sobre dicho monumento. Durante unos años fue canónigo de la Catedral metropolitana de Pamplona. Fue director y alma de las Jornadas de la Unidad Católica de España iniciadas en Toledo en 1989 , y prolongadas en Zaragoza hasta alcanzar un total de 34 años este 2025. En dicha revista y jornadas colaboró con él activamente el dr. Don Alberto Ruiz de Galarreta, formando entre ambos un precioso tandem. 

De una gran inteligencia, fue amante de la literatura, la educación y la música, y un gran escritor articulista. Compuso una pieza sobre la salutación del arcángel Gabriel a una doncella llamada María y abrió un concurso y premio de armonización. Persona detallista y generosa, era muy sensible a las faltas de educación o atención, especialmente de aquellos más obligados a vivirla por su posición pastoral. Fue un buen organizador, siempre alegre, con don de gentes y gran conversador. Persona muy templada, muy informado y a pie de obra, conocía muy bien el arte de la retórica y dialéctica. Muy ordenado, deja un archivo personal de gran calidad.

Como director de la Unión Seglar impulsó romerías y peregrinaciones. Recordamos la de Javier para recibir a la Virgen de Fátima en mayo de 1983, a Lourdes para la visita de Juan Pablo II en agosto de 1983, a Italia en abril de 1984, a Zaragoza para recibir a Juan Pablo II en octubre de 1984, a Covadonga, Santiago de Compostela y Fátima en agosto de 1993, a Ntra. Sra. de la Salette en Francia en agosto de 1995, al monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria) y Covadonga en diciembre de 1995, a Roma en agosto de 1996, de Manresa al santuario del Tibidabo y al monasterio de Montserrat en agosto de 1997, a Ntra. Sra. de la Valvanera en agosto de 1998. Casi todos los viajes fueron en el periodo estival de agosto. 

Tuvo muchísimos amigos, y sufrió incomprensiones y algunos abandonos que le hicieron sufrir; nos dijo que perdonaba de corazón a todos aquellos con los que tuvo diferencias en nuestros tiempos de crisis. Conoció en profundidad el valor del dolor por agudo que fuera, del sacrificio de quien da todo sin pedir nada a cambio, y los libros de espiritualidad al respecto como el de Tissot entre otros. En todas sus actividades Dios era el primer y mejor servido. Su alma sacerdotal ayudó a numerosos fieles que le dieron su apoyo y amistad. 

Una de sus muchas virtudes fue el aprovechamiento del tiempo, en el ámbito eclesiástico y sacerdotal -el más importante para él- y en el ámbito civil como profesor. Por eso dejaba de lado las tonterías de la vida que enredan, nos impiden colaborar en temas maravillosos, y nos hacen estériles. Consciente de sus cualidades y sobre todo de la acción divina, no era envidioso ni impaciente.

Su pérdida es muy dolorosa  para todos, aunque toda su vida estuvo preparando este doloroso trance. Por nuestra parte no nos acostumbraremos a que don José Ignacio esté fuera de nuestras vidas, por mucho que le tengamos espiritualmente presente. Le suplicamos que no se olvide de nosotros.

Dios le haya acogido en Su seno. Deja en este mundo a muchísimos amigos que le admiraron, le están muy agradecidos, le quieren, y ruegan al Buen Padre por su alma. Si durante cuarenta y cinco años de vida he tenido la gracia de gozar de su amistad, y por ello su ausencia nos parte el alma, lo mismo podrán decir otras muchísimas personas de las que él me hablaba con admiración, cuya lista es larga de citar, y otras que yo no conozco. Pedimos a todos una ferviente oración por su eterno descanso. Entregó su vida por su sacerdocio, a los pies de Santa María y del Corazón de Jesús.

Besamanos al misacantano

Don José Ignacio Dallo (izda.) con don José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza, párroco de San Francisco Javier (Pamplona) y un coadjutor.




José María Beperet, Emilio Blanco, don José Ignacio Dallo, Pedro Ruiz del Castillo y Carlos González.

Don José Ignacio Dallo recibe el homenaje de manos el dr. Alberto Ruiz de Galarreta Mocoroa

Don José Ignacio Dallo, Gil de la Pisa Antolín, Jaime Serrano de Quintana, José Luis Díez Jiménez y Jesús Ortiz Ortín

Familia Ortiz - Frígola (Gerona)



Mons. Ureña Pastor, arzobispo de Zaragoza,  tuvo la amabilidad de celebrar en numerosas ocasiones la Santa Misa de cierre de las Jornadas de la Unidad Católica en San Juan de los Panetes (Zaragoza).

Pamplona, 9 de julio de 2025.


José Fermín Garralda Arizcun
Secretario de la Unión Seglar San Francisco Javier

 

En Ahora Información, un amigo comenta sobre éste Obituario que hemos reproducido en aquel.

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178.51.242.144

Extraordinario sacerdote de los auténticos de CRISTO muy cercano al Carlismo
Disfruta desde ayer del cielo
Recemos por su alma aunque no lo necesita
Gracias mil a J. F. Garralda
Viva Cristo Rey
DIOS, PATRIA y REY LEGITIMO

 


Santo Cristo y Nuestra Señora

Oratorio de la Unión Seglar de San Francisco Javier

Dos imágenes al culto privado en nuestro oratorio.

 


Santo Cristo y Nuestra Señora

La Redacción

 


Nuestra vidriera como tema

 San Francisco Javier misionero y Unidad Católica de España

San Francisco Javier

Reconquista de la unidad católica de España

Vidrieras Unión Seglar

La Redacción


lunes, octubre 27, 2025

Ante el asalto final al monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada

(por José Fermín Garralda)-

El monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada fue y es servido por la Hermandad  de Caballeros Voluntarios de la Cruz desde su apertura al culto el 7-XII-1958 hasta 1998, y su cripta hasta hoy. Y desea seguir cuidándola y atendiendo religiosamente mientras el monumento se mantenga en pie.

Adjuntamos un recorte muy ilustrativo de prensa de 1937, que transcribimos, en cuyas cuestiones incidiremos a continuación. Es la carta de Mons. Marcelino Olaechea al director de los Salesianos de Pamplona, publicada en El Pensamiento Navarro”. Dice así:

“Rvdo. Sr. Director de los PP. Salesianos.- Ciudad 

Mi muy querido don Ramón: Recibí su carta, con el articulito que pensaba mandar a la prensa, y que con tanto afecto fué recibido por toda ella.

Me pedía la bendición a su idea.

Se la di de palabra. Hoy quiero dársela por escrito, y se la doy con todo mi afecto para que se animen las almas buenas a ayudarle en esa empresa de levantar una gran iglesia en Pamplona a la memoria de los mártires navarros, caídos por Dios y por España en esta santa Cruzada, la más santa que han visto los siglos. ¿Cómo no bendecir con todo mi corazón esa idea, que creo una verdadera inspiración de Dios? 

Todos los días en la santa misa tendré un recuerdo especial para que el Señor la haga prosperar.           

Es verdad que no dejará Navarra levantar un gigantesco monumento que perpetúe el heroísmo y el sacrificio de sus hijos en esta lucha por el Altar y por la Patria, y que no dejará de tener un sencillo monumento cada pueblo. Así lo han hecho las Naciones que tomaron parte en la Gran Guerra, para que así los nombres de los soldados muertos (…)  siempre frescos en el recuerdo de todas las generaciones, y pensando en ellos se animen los niños y los jóvenes a ser siempre dignos de su Patria. 

Ningún pueblo ha llevado a la guerra más alto ideal que el pueblo navarro, que ha ido a la guerra por DIOS; y ninguno ha manifestado mayor valentía y sacrificio que él en el curso de la Historia. 

Pero los monumentos son un recordatorio; son cosa fría.

Sólo la Iglesia es vida. En ella nos unimos a los muertos que viven en Dios; en ella los sentimos cerca de nosotros; en ella nos damos mayor cuenta de su valiosa intercesión. ESE ES EL GRAN MONUMENTO QUE ESPERAN; pues es el monumento de la Gloria de Dios, en el que se le tributarán perpetuas alabanzas. 

Y ese templo, junto a los talleres en que se forman los futuros obreros de Navarra y de España; esos obreros libres de toda ponzoña de irreligión; esos obreros hijos de una Religión sacrosanta, de una Patria incomparable; esos obreros, que buscando dignamente su elevación en la vida presente, no olvidarán que es un valle de lágrimas la tierra. 

Con todo mi corazón bendigo la idea y a cuantos le ayuden en ella. 

¡Que nuestra buena Madre María Auxiliadora toque el corazón de todos los buenos y Ella se edifique su casa!

La paz del Señor sea con todos nosotros.

Pamplona. Pascua de Resurrección de 1937. + MARCELINO, Obispo” (EPN 30-III-1937 n. 12.294).

De éste recorte de prensa se deducen dos grandes cuestiones. 

Primera: el monumento y la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz no era política sino religiosa.

  1. La idea del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada surgió para honrar a Dios y en Él a los que sacrificaron su vida en legítima defensa por la religión perseguida. “Es el monumento de la gloria de Dios, en el que se le tributarán perpetuas alabanzas” (Mons. Olaechea).
  2. La idea del monumento es anterior a la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz,creada por Mons. Olaechea  el 26-XII-1939, que es canónica.
  3. La Hermandad fue creada, en todo o en parte, en función del monumento (véanse las Reglas fundacionales), al que lógicamente y de alguna manera sobrepasa porque tiene que darle vida. El edificio material se distingue del espiritual como la materia y la forma, siendo el espíritu en su contenido religioso y católico el que da sentido y sobre eleva las mismas piedras. “Sólo la Iglesia es vida” (Olaechea)Por eso la Hermandad, que es canónica, debía  estar en el monumento.

Así pues, primero se ideó el monumento, y después, como tenía que ser un monumento vivo,  se creó una Hermandad y se asoció a aquel como espíritu da sentido a la materia.

Las actuales tensiones provocadas artificialmente por posiciones aberrantes sobre el monumento, reflejan lo mucho que significa el monumento para estas, comprometiendo a toda Navarra, por lo que es comprensible que la Hermandad haga todo lo posible, contra viento y marea, para seguir al menos en su cripta donde está.

  1. La finalidad del edificio o monumento fue Religiosa, y religiosa era la Hermandad, garantizada por la constitución canónica de la Hermandad. “En esta santa Cruzada, la más santa que han visto los siglos”(Olaechea). El núcleo religioso es el reinado de Cristo en las almas que desean acogerlo (persona, familia, parroquia), y la legítima defensa de éstas frente a la Revolución impuesta, a lo que se añade sus innegables desarrollos necesarios en la Iglesia, la sociedad organizada, e instituciones.
  2. El templo se prolongaba en los talleres para obreros, libres de la ponzoña de la irreligión, y hoy, lo que queda de religión debiera prolongarse en lo que queda de dicho edificio, por justicia en la verdad y para que no se convierta en el talón e Aquiles de la nueva evangelización.

Segunda. La Hermandad de Caballeros no era requeté aunque de hecho llamase inicial y principalmente a quienes habían estado en los Tercios de requetés en el frente de batalla.

El Obispo abrió la Hermandad a todos los navarros, la creó para conservar el espíritu de la Cruzada en legítima defensa, el que principalmente estaba expresado y mantenido en toda su pureza en los Tercios de requetés, descendientes y como punta de lanza, de los voluntarios carlistas a lo largo de la historiaOlaechea tomó de los requetés su núcleo religioso, que es el principalísimo de la Cruzada defensiva que se vivía entonces. Los voluntarios en los Tercios eran quienes mejor, con más continuidad y seguridad, podían expresar el espíritu de dicha Cruzada defensiva.

Ello explica que al núcleo central y universal de la Hermandad de Caballeros, se añadiesen ciertos detalles espirituales (el 10 de marzo u otras fiestas), a comodidad de los carlistas. Además que tales detalles expresaban algo absolutamente peculiar suyo, los carlistas veían en ello cierto reconocimiento y universalización al acompañar como materia la elevación de la Hermandad al rango canónico.

Estos detalles espirituales o de aparente “concesión a concreciones temporales”, se explican fácil. Como las Reglas de la Hermandad son espirituales, y, en el hombre, el espíritu actúa como una unidad -a su vez encarnada y profundamente vivida en momentos de conflicto-, había que satisfacer plenamente el espíritu de los Tercios requetés, no sólo en su parte directamente  religiosa y universal, sino también en algunos detalles secundarios (el 10 de marzo u otras fiestas) o concreciones históricas, que no obstante podían ser vividas con facilidad y agradecimiento por el resto de los navarros no requetés que fueron al frente.

Repetimos que con estas Reglas de la Hermandad los requetés estaban muy cómodos, aunque lógicamente aquellas no expresasen todos sus planteamientos, pues entre ellos los había temporales como los Fueros y el rey.

Resultaba  imposible separar el espíritu al espíritu, pero sí era posible identificar en él la parte exclusiva, directamente religiosa y universal -la más importante y la que decidió la Cruzada-, de la concreción histórica temporal. Ahí están las semejanzas entre el voluntario requeté y la catolicidad, y ahí las diferencias.

Así pues, el monumento y la Hermandad no fueron, nunca los han sido y no son política ni requetés.

¿Qué dirá un materialista, para el que sólo importa vivir lo mejor y más placenteramente posible, satisfacer los sentidos como el que más, viajar y llenar sus arcas y despensa, es decir que sólo se preocupa de las necesidades y gustos materiales suyos y -esto ya es más  infrecuente- también de los demás? Diremos que el materialista, el acomplejado y el ignorante de hoy, no tienen capacidad para entender por qué miles y miles de navarros y españoles, salieron a defenderse para evitar cara a cara que arrancasen la fe católica a los españoles que querían conservarla, y para evitar que España se convirtiese en el moderno Gulag comunista en el que había caído la vieja Rusia imperial.

¿Qué dirá el ignorante que desconoce la verdad del presente y del pasado, y etiqueta a quien se la puede develar? Hace casi un siglo hubo en España una Cruzada religiosa, que hoy debe recordarse porque, entre otras cosas, quienes  mandan imponen el olvido, el silencio, y una realidad contraria a la que fue.

¿Qué dirá el acomplejado para quien el qué dirán le hipoteca como persona y cristiano católico, sobre todo quiere quedar bien con los que tienen el poder, y se deja llevar por la propaganda de los que vociferan y hasta dan miedo ? Aquí hay muchas cosas extrañas, como que unos -los frentepopulistas- pudiesen hacer la Revolución, y otros -la media España que se resistía morir- no se pudiesen defender de ella.  También lo es tratar a todos por igual con independencia de qué hiciesen en el conflicto, confundiendo la inmensa mayoría social en Navarra con realidades que nunca debieron ocurrir, hablando sólo de lo pésimo de unos mientras se calla lo pésimo de los otros, por ejemplo, lo que ocurrió en Guipúzcoa y Vizcaya en 1936-1937.  Otro ejemplo es que los nacionalistas de hoy quieran ignorar a los nacionalistas vascos de la Navarra y Álava de entonces -muchos otros de Guipúzcoa y Vizcaya se hubieran sumado si no fuese por sus jefes jelkides-, porque se defendieron del comunismo, ingresando para ello en el requeté. Los nombres de los que murieron en el frente, están inscritos en el monumento que los herederos de Aguirre e Irujo  hoy desean aniquilar. Nacionalistas contra nacionalistas… por pasiones indignas de quienes se alían con los marxistas, tomando el bando de Irujo y Aguirre, en contra de Campión, Landáburu, Ibarrondo…

Si la Hermandad saliese del monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, su espíritu fecundará otras piedras o lugar físico, expresando así la indignidad de quienes se reparten como presa el Ayuntamiento de Pamplona en un sistema que no es verdaderamente representativo. Indignidad ésta que se suma a indignidades mucho peores. Y expresando también -no lo permitan los nombres inscritos en el monumento- la enorme perplejidad que  causaría la decisión y dejación de quien rige el palacio episcopal.

En conclusión: no seamos cómplices del gran pecado del silencio. A punto de cruzar el Rubicón.

Rvdo. e Ilmo. Don José Ignacio Dallo Larequi

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