Buscar en este blog

lunes, noviembre 03, 2025

Nuestra finalidad y objetivos

Nota:

Una estación del Vía Crucis del monte
San Cristóbal junto a Pamplona, 
que al lado el monumento al
Sgdo. Corazón de Jesús, fue
levantado por el Rvdo. Don
Ambrosio Eransus, párroco
de San Agustín de dicha ciudad

.

La finalidad última de la Asociación Unión Seglar San Francisco Javier de Navarra (Pamplona) es el apostolado personal y comunitario, y, en última instancia, y sobre ello, la unidad católica de España por el Reinado Social de Jesucristo conforme a la encíclica “Quas Primas” de Pío XI. Su ejemplo  es el “ser apóstol o mártir acaso” que cantaba la Acción Católica, y, en última instancia, los que fueron fieles a la gracia del martirio. De nuevo hoy en el mundo la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos.

Esta finalidad se realizará mediante las acciones habituales llevadas a cabo por la Asociación, que no constituyen actuaciones cerradas, y que a título de ejemplo nuclear son las siguientes:

El culto interno en la sede con la celebración de la Santa Misa un vez al mes con presencia de la Junta Directiva.

El mantenimiento de la presencia perpetua Eucarística en el Sagrario del Santísimo en dicha sede.

El culto externo mediante: 

  • El via crucis al Monte de San Cristóbal el domingo anterior al Domingo de Ramos.
  • El Rosario de la Aurora a la Virgen el 31 de mayo.
  • Las llamas de Amor Viva, en homenaje al Sgdo. Corazón de Jesús, el viernes de la semana siguiente del Corpus.
  • El rosario de las antorchas de la Hispanidad en homenaje a la Virgen del Pilar en la noche de su fiesta.
  • Los rosarios por España celebrados ante el monumento de la Inmaculada todos los primeros sábados de mes del año y todos y cada uno de los sábados de los meses de mayo y octubre.
  • Cualesquiera actividades encaminadas hacia la unidad católica de España por el reinado social de Jesucristo, eje central y guía de la Asociación Unión Seglar San Francisco Javier de Navarra.

Actividades culturales.

  • Formación en todo el rango de edades.
  • Mantenimiento de la biblioteca y archivo.
  • Apoyo a iniciativas de otros como el Rosario por la vida enfrente del abortorio de Ansoáin; el Rosario junto a la pancarta "Aborto NO. Dios ama al embrión" que se celebra todos los meses enfrente del Parlamento de Navarra; la Santa Misa por la vida en la capilla-oratorio de la Virgen de la O, etc.
  • La publicación de una revista continuadora del quincenal "Siempre P'alante", órgano periodístico nacional de la Unidad Católica de España en sus dos épocas.
  • Las Jornadas nacionales de la Unidad Católica celebradas, salvo las dos primeras (Toledo 1989, El Escorial 1991), en Zaragoza junto al Pilar de Ntra. Señora.
  • Colaboración con otras asociaciones y entidades.

Actividades asistenciales:

  • Atención a los socios con alguna necesidad.
  • Mantenimiento del monumento del Sagrado Corazón de San Cristóbal.

Con un cordial saludo,

El secretario de Unión Seglar San Francisco Javier

 





domingo, noviembre 02, 2025

In memoriam

Día de difuntos

"A ti me arrimo". "Valedme, Señora, ¿no me habéis de valer?".

Ayer fue un día grande: las festividad de Todos los Santos, y a ellos encomendamos las necesidades de todos los vivos y difuntos de la Unión Seglar que nos reúne.

Hoy es el día de Difuntos, y encomendamos a Ntra. Sra. la Virgen del Pilar a todos los difuntos de nuestra Unión Seglar, socios, simpatizantes y amigos. 

Especialmente encomendamos el eterno descanso de don José Ignacio Dallo Larequi, pbro. que tanto hizo y sigue haciendo por esta Unión Seglar.

José Fermín Garralda
Secretario

sábado, noviembre 01, 2025

Agradecimiento al pésame de los muchos amigos de don José Ignacio Dallo

Agradecidos


Esta Unión Seglar San Francisco Javier os agradece las abundantes muestras de condolencia transmitidas como amigos de don José Ignacio Dallo Larequi, nuestro fundador, ante su fallecimiento a comienzos de julio. Habéis ejercido el deber cristiano de rezar por los difuntos, incluidos vuestros seres más queridos.

En la imposibilidad de responder y agradeceros a cada uno de vosotros como desearíamos, sirva la presente para mostraros nuestra más sincera gratitud. 

Esta Unión Seglar entiende que es una gran familia y que nadie, absolutamente nadie, debe sentirse solo ante la enorme crisis que estamos padeciendo. Seamos de Pamplona, de fuera de ella o de fuera de Navarra, vuestra sede está en la calle Doctor Huarte de Pamplona, centro de formación, oración y convivencia. La convivencia y la oración son una forma de vida y dos remedios necesarios, vinculados por otra parte a la acción, cada uno en la medida de sus fuerzas.

La Unión Seglar mantiene su sede, y tiene el propósito de recomenzar las actividades que le son propias. La edición ininterrumpida de Siempre P'alante -cuyo director es don Pablo Gasco de la Rocha- es una de ellas, pero la piedad popular es la plasmación  práctica de la recristianización de la persona y la sociedad, creando un ambiente cristiano, donde dar culto a Dios, protegernos en nuestra debilidad, y extender el reinado de Cristo, príncipe de la Paz. He aquí nuestro carisma, tan unido a la Unidad Católica de España.

José Fermín Garralda Arizcun

Secretario de Unión Seglar

 



Curiosidades: genealogía del Rvdo. P. Dallo Larequi

Curiosidades: genealogía del Rvdo. P. Dallo Larequi

Curiosidades

El pasado 23 de julio han terminado de celebrarse las nueve misas gregorianas por el eterno descanso del alma de don José Ignacio Dallo, sacerdote, en la parroquia de San Saturnino. Damos las gracias a todos los que habéis asistido con una profunda piedad. 

Ahora podemos mirar hacia atrás, y mostrar la genealogía que apareció en la Unión Seglar entre unos papeles de don José Ignacio. Suponemos que la genealogía es buena, pues él era muy cuidadoso. Este detalle alegrará a nuestros amigos. 


J.F.G.

 



Buen samaritano y pastor, don José Ignacio Dallo

Agradecimiento

Gozamos por tener entre nosotros a aquel buen samaritano que se encontró con unos catequistas y fieles vapuleados en su conciencia católica por el engaño público de las absoluciones colectivas. Entender cómo las falsas absoluciones amenazaban como la peste, exige retrotraerse en el tiempo, siempre con verdad y respeto. Hoy nuestro marco parece diferente, aunque los males en ciertos lugares se han radicalizado. ¿Qué haríamos si tales “absoluciones” u otros graves errores surgieran de nuevo entre nosotros?

Ocurrió cuando en 1979, hace casi medio siglo, el Sr. arzobispo de Pamplona, Mons. Cirarda, tuvo un gravísimo problema con las absoluciones colectivas en la parroquia de Santiago Apóstol (Chantrea). La versión que éste da sobre lo ocurrido en sus Memorias (2011), queda refutada con todo detalle por don José Ignacio Dallo Larequi como testigo en el quincenal católico navarro “Siempre P’alante”, también por su reciente testimonio oral, por otras firmas,  y por el artículo de José Luis Díez Jiménez: “Un sacerdote mártir por defender el Sacramento de la Penitencia” (El  Español digital, Infovaticana, Tradición Viva 15/05/2021). En “El Pensamiento Navarro” aparecieron estos y otros aspectos.

Don José Ignacio fue buen pastor cuando repetía las orientaciones pontificias -doctrina y praxis universal- sobre la confesión y absolución individual. También conocía la ruina del seminario de Pamplona y de las vocaciones sacerdotales, la crisis teológica, y la politización de parte del clero navarro. Los autotitulados “progresistas” de la Asamblea Conjunta en 1971, y los de la “acción profética”, presionaban con el viejo modernismo religioso, sumando a él la “teología de la Liberación”.  

Don José Ignacio, brillantísimo en sus estudios, fue el nº 1 en las oposiciones a Catedrático de Instituto en toda España, y recibió el Premio Nacional. Estaba siempre al día, en contacto con sus alumnos y familias del Instituto público Ximénez de Rada del que era catedrático de Lengua y Literatura, y con una variedad de compañeros de claustro. Con todos se llevaba estupendamente, y era muy querido. No se encerró en su torre de marfil, ni necesitó protagonismo. Su carrera docente llegó al cenit. Su cátedra también servía para evangelizar, que la literatura da mucho de sí. Estuvo siempre al día, como lo muestra su enorme archivo de hemeroteca y correspondencia. No fue un lobo solitario. Había ayudado al párroco de San Francisco Javier don José Manuel Pascual Hermoso de Mendoza, a la vez que ejercía de catedrático. Sobre todo fue un sacerdote de a pie en la arena pastoral, que pudo ejercer como diremos con libertad.  

¿Cómo actuó nuestro buen samaritano ante las absoluciones colectivas, problema público eclesial? Lo público interpelaba a todos: él no miró a otro lado ni permaneció ocioso. Sirvió a los fieles, a petición de los tres catequistas implicados de la parroquia de Santiago de Pamplona (Chantrea), y el buen sacerdote García Navarlaz. Estos tenían un nivel muy alto, leían L’Osservatore Romano, y conocían las indicaciones de la Iglesia sobre la confesión sacramental y la situación pastoral. Advertido de lo que estaba ocurriendo y podía ocurrir, y lejos de purismos paralizadores, don José Ignacio tenía que enterarse de primera mano y no podía dejarles solos. Superó la comodidad. Su celo pastoral respondió a la llamada, que le llevó a dicha parroquia, aunque ello conllevase la necesidad de recordar la buena doctrina y praxis. Estuvo donde y cuando se desarrollaron los hechos, aunque de forma diferente a como dicen las Memorias de Mons. Cirarda. Fue a modo del buen samaritano que pasaba por ahí. Lo más triste fue ser testigo del error magisterial -sólo lo diré una vez- del Sr. Obispo delante de los fieles parroquianos, apoyando las “absoluciones colectivas” del Sr. párroco. Esto es clave, pues si uno se encuentra en medio del encierro de Pamplona, es imposible no tomar posición y estar pasivo. No se escondió, no se escudó en una supuesta falta de jurisdicción. Con fortaleza cristiana, presencia de ánimo, y libertad, informó del yerro al interesado –no como éste dice-, quien actuó desabrida y autoritariamente. Como testigo, sin dejar pasar el momento clave, el Rvdo. P. Dallo se acogió a la verdad, como agente superó el miedo escénico y sufrió el poder del báculo del pastor que le amenazó con la suspensión a divinis, y no confundió la obediencia con lo que no es, ni la prudencia –de la carne- con el “no te metas”, el “qué va contigo”, “no es tu caso”, “doctores tiene la Santa Iglesia”.

A nadie más le fue dado hacer lo que Don José Ignacio hizo. Algunos quizás porque no estaban insertos plenamente en la vida diocesana, tenían sus propias obediencias, necesitaban protegerse a sí mismos, y el “no estamos para eso”. Otros no se arriesgaron a sufrir bullying, a estancar su futuro, a perder destino y salario… que primero hay que vivir. Él superó la comodidad, el cálculo de amistades, el “dejar hacer”, el “no te señales”, el mantener los encargos y prestigios eclesiales, y cuidar el propio cursus honorum. Mientras otros celebraban elevados Congresos eclesiológicos de qué hacer ante casos así, no ayudaron al hermano en apuros. Fue la única persona libre de veras de su entorno por ser catedrático con sueldo del Estado y no tener intermediarios entre el Sr. Obispo y él.

Estuvo donde le reclamaron unos fieles, por celo hacia la verdad y bien de las almas. Yendo sencillamente al lugar de los hechos y actuar con mesura en el “ahora es el momento”, sin ser un mero funcionario, fue un adelantado ante el penoso tema de la arbitrariedad y autoritarismo vivido en la Iglesia, que comenzó en “provincias” antes de hacerse universal durante los últimos doce años.

Las voces proféticas callaron porque no iban en la dirección de nuestro perseguido. ¡Qué diferencia su caso con el trato que recibían Equiza, Lezáun, Floristán… que decían barbaridades, o ciertos párrocos…!.  Fiel, en la fidelidad estuvo su felicidad -y sus muchos amigos-, y ésta le alimentó cuando veía con dolor quiénes fallaban. Ahora, ante la grandeza absoluta de Dios y desde la soledad absoluta del hombre, nos anonadamos y sobrecogemos, y nos preguntamos: ¿qué he hecho y he sabido perder, Señor, para ganarte a Ti? ¡Perdónanos, Señor!

José Fermín Garralda 

Este artículo fue publicado en "Siempre P'alante" nº 43 (1-VII-2025), pocos días antes del fallecimiento del Rvdo. don José Ignacio Dallo. 

 



Rvdo. e Ilmo. Don José Ignacio Dallo Larequi

Festividad de Nuestra Sra. del Pilar. Día de la Hispanidad

Agenda Florencio Jardiel Dobato Himno a la Virgen del Pilar "Virgen Santa, Madre mía, luz hermosa, claro día que la tierra aragonesa te...